Cuánto consume de verdad una placa de inducción (y cuánto te cuesta al mes)
Una placa de inducción no consume 7.400 W. Consume lo que cocinas: una familia que cocina a diario está, de forma orientativa, entre 30 y 60 kWh al mes, que a los precios actuales de la luz son unos pocos euros. Es algo menos que una vitrocerámica para lo mismo, porque la inducción calienta la olla y no el cristal. La cifra de la ficha dice lo máximo que la placa puede pedir, no lo que pide. Aquí tienes cómo calcular la tuya en dos minutos.
Potencia y consumo no son lo mismo
Los 7.400 W de la ficha son potencia: lo que la placa pediría a la red con todas las zonas a tope a la vez. El consumo es potencia por tiempo, y se mide en kWh: cuánta energía has usado al final del mes.
Una zona a nivel medio, haciendo un guiso, pide unos 1.000 W. Si la tienes así una hora, has gastado 1 kWh. Hervir dos litros de agua con el Sprint pide 3.000 W, pero dura cinco minutos: 0,25 kWh. Lo que pesa en la factura no es la potencia, es cuánto tiempo cocinas y a qué nivel.
Si lo que te preocupa es si tu potencia contratada aguanta la placa, eso es otra cuestión y está en ¿puedes poner inducción con 3,45 kW?.
Cuánto consume una placa de inducción al mes
Depende de cuánto se cocine, así que mejor tres perfiles que un número:
| Cómo cocinas | Uso diario aproximado | Consumo al mes |
|---|---|---|
| Poco: café, un plato rápido, calentar | 20 minutos a nivel medio | 10–15 kWh |
| Normal: una comida al día con dos zonas | 45 minutos entre dos zonas | 25–40 kWh |
| Mucho: dos comidas al día, guisos, familia | 1,5 horas repartidas | 50–70 kWh |
Para pasarlo a euros, mira en tu factura el precio por kWh que pagas (va cambiando, por eso no lo escribimos aquí) y multiplica. Con un precio de en torno a 0,15–0,20 €/kWh, el perfil "normal" se queda entre 4 y 8 € al mes. Es menos de lo que la gente imagina cuando ve "7.400 W".
Inducción, vitrocerámica y gas: la misma comida, distinto gasto
La diferencia entre tecnologías no está en lo que pide la placa, sino en cuánta de esa energía llega a la olla:
| Tecnología | Energía que llega a la comida | Qué se pierde |
|---|---|---|
| Inducción | Alrededor del 85 % | Casi nada: el calor se genera en la base de la olla |
| Vitrocerámica radiante | Alrededor del 60 % | Calentar el cristal y el aire de alrededor |
| Gas | Alrededor del 40 % | La llama que rodea la olla y calienta la cocina |
En la práctica, para cocinar lo mismo, una vitrocerámica consume entre un 20 y un 30 % más que una inducción. El gas consume más energía todavía, pero el kWh de gas es más barato que el de electricidad, así que en dinero la comparación depende de tu tarifa; la decisión completa, con todos los factores, está en vitrocerámica o inducción: cuál te conviene.
Hay otra diferencia que no sale en los kWh: la inducción se apaga en cuanto quitas la olla y no calienta nada más. En verano, con una vitro o con gas, parte de lo que pagas se va en calentar la cocina.
Las cinco cosas que hacen que gastes más de lo que deberías
- Ollas de fondo pequeño en zonas grandes. La inducción solo calienta donde hay olla, pero una olla pequeña en la zona de 28 cm trabaja peor. Usa la zona que corresponde al diámetro.
- Fondos abombados o rugosos. Con mal contacto, la placa necesita más potencia para el mismo resultado. Las ollas que valen para inducción tienen el fondo plano, y se comprueba con un imán.
- Cocinar sin tapa. Es la que más pesa: un guiso tapado necesita la mitad de potencia para mantener el hervor.
- El Sprint para todo. Está pensado para arrancar el hervor, no para cocinar. Una vez hierve, baja a 4 o 5.
- Dejar la zona encendida "un momento". La inducción no tiene inercia: en cuanto apagas, deja de gastar. Apaga y vuelve a encender sin miedo.
¿Existen placas de inducción "de bajo consumo"?
No en el sentido en que lo hay en lavadoras o neveras. Las placas de cocina no llevan etiqueta energética europea, porque el consumo depende de cómo cocines mucho más que de la placa. Dos placas de inducción con la misma potencia consumen prácticamente lo mismo para la misma comida.
Lo que sí hay son modelos con potencia máxima más baja (4.600 W en lugar de 7.400), que a veces se venden como "bajo consumo". No consumen menos: piden menos de golpe. Son útiles si tienes poca potencia contratada, pero el ajuste de limitación de potencia de una placa normal hace lo mismo sin renunciar al Sprint cuando lo quieras.
Cómo calcular tu consumo en dos minutos
- Apunta cuántos minutos cocinas al día y a qué nivel (medio ≈ 1.000 W por zona; alto ≈ 2.000 W).
- Multiplica vatios por horas y divide entre 1.000: eso son los kWh del día.
- Multiplica por 30 y por el precio del kWh de tu factura.
Ejemplo: 45 minutos al día con una zona a 1.500 W de media → 1,1 kWh/día → 34 kWh/mes → a 0,18 €/kWh, unos 6 € al mes.
Y un dato que no cambia nada: la placa apagada consume menos de 1 W en espera. No merece la pena desenchufarla.
Preguntas que nos hacéis
¿Cuánto consume una placa de inducción al mes?
Entre 25 y 40 kWh para una familia que cocina una comida al día, y hasta 60–70 kWh si se cocina mucho. En euros, unos pocos al mes según tu precio por kWh.
¿Consume más una vitrocerámica o una placa de inducción?
La vitrocerámica, entre un 20 y un 30 % más para cocinar lo mismo, porque pierde energía calentando el cristal. La inducción calienta directamente la olla.
¿Una placa de 7.400 W consume 7.400 W?
No. Eso es lo máximo que puede pedir con todas las zonas a tope a la vez. Cocinando con normalidad pide entre 1.000 y 2.500 W, y solo mientras cocinas.
¿Hay placas de inducción de bajo consumo?
No existe etiqueta energética para placas. Las que se venden como "bajo consumo" tienen menos potencia máxima, no menos consumo para la misma comida.